Un pasmoso ejemplo de aberración ultraderechista

Empresario Cubano-Americano (La Habana 1952). Comprometido con el futuro de una sociendad socialista avanzada, diversificada y sostenible en Cuba

Empresario Cubano-Americano (La Habana 1952). Comprometido con el futuro de una sociendad socialista avanzada, diversificada y sostenible en Cuba

Por: José R Oro

Empresario Cubano – Americano

North Haven, Connecticut

El criminal Bloqueo contra Cuba está en sus estertores de agonía. Una importante mayoría de la población estadounidense está convencida de que es necesario terminarlo, de que es inefectivo, afecta dolorosamente al pueblo cubano y es vergonzoso para los EE.UU. que se ve repudiado de manera aplastante en las votaciones en todos las organizaciones internacionales, donde votan en contra del Bloqueo incluso sus más cercanos aliados. Muchos empresarios estadounidenses quieren establecer vínculos comerciales y de inversión con Cuba, usar el dólar como moneda de intercambio, y establecer todas las necesarias estructuras financieras y logísticas que son requeridas para ello.

En días pasados se produjo la histórica visita del Presidente Barack Obama (acompañado por su familia, tres Secretarios, 39 miembros del Congreso, etc.) a Cuba, la cual ha sido escudriñada y discutida al máximo detalle. Muy inteligente e interesante la carta de Julio Alejandro Gómez Pereda, publicada en este blog, y que recibí por cortesía de Frank Silva, diplomático cubano. Esa carta me gustó mucho.

Bastante menos se ha hablado de la visión de todos esos eventos desde el campo de la ultraderecha cubano-americana, de cómo ese sector muy disminuido y en vías de extinción (pero no menos feroz), ha enjuiciado el proceso de acercamiento  y mejoría de relaciones entre los EE.UU. y Cuba.

En ese contexto de pensamiento progresista y convergente, se produjo un hecho  insólito en la ciudad de New Haven, estado de Connecticut. En el New Haven Lawn Club, el Sr. Ernesto Mejer Sarrá, quien es miembro de la familia cubanoamericana homónima impartió una conferencia titulada “El Gobierno, la Economía y la vida social de Cuba y una evaluación de las iniciativas del Presidente (Barack Obama) a la luz de las condiciones actuales en Cuba”.

El New Haven Lawn Club es un club privado situado en la Avenida Whitney dela ciudad de New Haven, Connecticut muy cerca de la afamada Universidad de Yale. Es un importante centro social, cultural y deportivo, fundado en 1891 y su membresía está formada por personas adineradas de la ciudad, y se le considera un Club conservador.  A pesar de lo cual este Club (al igual que la Universidad de Yale, y otras organizaciones sociales de la ciudad), es juzgado un baluarte del conocimiento y del libre pensamiento.

Vista del edificio principal del New Haven Lawn Club.  Foto tomada del website del Club

Vista del edificio principal del New Haven Lawn Club. Foto tomada del website del Club

El conferencista Ernesto Mejer Sarrá se marchó de Cuba en 1961 siendo un menor de edad. Tiene un vasto y destacado currículo académico y profesional.Su familia era la dueña de las farmacias Sarrá en Cuba.

 La conferencia fue (a mi juicio)desacertada en grado sumo. Hizo las siguientes afirmaciones:

 Todo el pueblo de Cuba vive en un ambiente de miedo e intimidación

  1. La situación racial del país ha empeorado desde el triunfo de la Revolución
  2. La situación de Cuba “no tiene salida alguna”
  3. La política del presidente Obama hacia Cuba es completamente errónea, e implica una rendición incondicional ante el comunismo. Consideró el orador como particularmente negativo el que muchos más estadounidenses viajen a Cuba para ser engañados por una escenografía creada para los visitantes.
  4. Los cuentapropistas son una cantidad ínfima de la población y deben pagarle al estado cubano hasta el 95% de sus ingresos.
  5. Cuba es una versión caribeña de Corea del Norte y la familia Castro piensa crear una monarquía, y ya el hijo y nieto de (el presidente, nota del autor) Raúl Castro están listos para tomar el poder y tenerlo para siempre.
  6. Naturalmente el centro de todo el discursos era referido a las propiedades de su familia

Más cosas por el estilo, bien agresivo por ejemplo contra el Cardenal Jaime Ortega.

El público (unas 40 personas, mayormente anglosajones y judíos), muy culto e informado, estaba atónito y era evidente en la expresión de todos. Llego el momento de las preguntas y respuestas, y uno de los directores del Lawn Club me miro invitándome a preguntar. Mi pregunta fue: “De todo lo que usted vio en Cuba, ¿hubo algo bueno o positivo, algo que a usted le agradara?” Me miro intrigado y me dijo que habían arreglado algunas casas de la Habana Vieja, entre ellas la droguería Sarrá con dinero de la Unesco y que eso estaba más o menos bien, y en ese dio momento otra tirada acerca de que Cuba no había puesto un peso para esa labor, ad nauseam. Una señora del público dijo entonces que ella había estado en Cuba y que no compartía lo que decía el conferencista, otro expresó que no podía ser que no hubiera soluciones para el futuro de Cuba y su desarrollo económico.

En ese momento se produce una pregunta de gran espontaneidad “usted critica al Presidente Obama por su política hacia Cuba, ¿que usted haría en su lugar?” La respuesta de Ernesto Mejer Sarrá fue “Enviar los Marines (Send the Marines en inglés)” Mi esposa (que es natural de New York y de origen alemán), se levantó y se fue, varias otras personas y yo hicimos lo mismo. Mi esposa me dijo que ella “no podía escuchar a una persona que sugería invadir al país que lo vio nacer”. Los estadounidenses no aceptan más ese lenguaje, ese país ha cambiado mucho y para bien desde los 60’s a la fecha.

Mucho odio y venganza. La buena noticia es que personas como el conferencista constituyen una ínfima minoría. La mala noticia es que aún existen y están desesperados, porque ven la irremediable normalización de las relaciones entre Cuba y los EE.UU. (que pasa por el fin del criminal Bloqueo, la Ley del Ajuste Cubano, etc.) y la subsecuente y segura desaparición de la minoría ultraderechista dentro de la cada vez más progresista comunidad cubanoamericana.

Les pido fervientemente a todos los cubanos de cualquier  opinión política, raza, credo, preferencia sexual o lugar de residencia, tener en cuenta que el bienestar de nuestro pueblo es lo más importante y lo que debe unirnos en nuestra natural y deseable diversidad. Que el pasado no hay que olvidarlo pero es irreversible, y que tenemos que actuar de conjunto para que el futuro de Cuba sea próspero, feliz, humano, sin desigualdades grandes y humillantes. Es mucho más los que nos une que lo que nos separa. No quiero que haya dudas, esto se lo digo a todos los compatriotas, en la Isla y en el exterior.Mientras menos pregones de resentimiento y venganza haya, más gana Cuba.

¡Un fuerte abrazo cubano a todos!

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El hermano Obama

Los reyes de España nos trajeron a los conquistadores y dueños, cuyas huellas quedaron en los hatos circulares de tierra asignados a los buscadores de oro en las arenas de los ríos, una forma abusiva y bochornosa de explotación cuyos vestigios se pueden divisar desde el aire en muchos lugares del país.

El turismo hoy, en gran parte, consiste en mostrar las delicias de los paisajes y saborear las exquisiteces alimentarias de nuestros mares, y siempre que se comparta con el capital privado de las grandes corporaciones extranjeras, cuyas ganancias si no alcanzan los miles de millones de dólares per cápita no son dignas de atención alguna.

Ya que me vi obligado a mencionar el tema, debo añadir, principalmente para los jóvenes, que pocas personas se percatan de la importancia de tal condición en este momento singular de la historia humana. No diré que el tiempo se ha perdido, pero no vacilo en afirmar que no estamos suficientemente informados, ni ustedes ni nosotros, de los conocimientos y las conciencias que debiéramos tener para enfrentar las realidades que nos desafían. Lo primero a tomar en cuenta es que nuestras vidas son una fracción histórica de segundo, que hay que compartir además con las necesidades vitales de todo ser humano. Una de las características de este es la tendencia a la sobrevaloración de su papel, lo cual contrasta por otro lado con el número extraordinario de personas que encarnan los sueños más elevados.

Nadie, sin embargo, es bueno o es malo por sí mismo. Ninguno de nosotros está diseñado para el papel que debe asumir en la sociedad revolucionaria. En parte, los cubanos tuvimos el privilegio de contar con el ejemplo de José Martí. Me pregunto incluso si tenía que caer o no en Dos Ríos, cuando dijo “para mí es hora”, y cargó contra las fuerzas españolas atrincheradas en una sólida línea de fuego. No quería regresar a Estados Unidos y no había quién lo hiciera regresar. Alguien arrancó algunas hojas de su diario. ¿Quién cargó con esa pérfida culpa, que fue sin duda obra de algún intrigante inescrupuloso? Se conocen diferencias entre los Jefes, pero jamás indisciplinas. “Quien intente apropiarse de Cuba recogerá el polvo de su suelo anegado en sangre, si no perece en la lucha”, declaró el glorioso líder negro Antonio Maceo. Se reconoce igualmente en Máximo Gómez, el jefe militar más disciplinado y discreto de nuestra historia.

Mirándolo desde otro ángulo, cómo no admirarse de la indignación de Bonifacio Byrne cuando, desde la distante embarcación que lo traía de regreso a Cuba, al divisar otra bandera junto a la de la estrella solitaria, declaró: “Mi bandera es aquella que no ha sido jamás mercenaria…”, para añadir de inmediato una de las más bellas frases que escuché nunca: “Si deshecha en menudos pedazos llega a ser mi bandera algún día… ¡nuestros muertos alzando los brazos la sabrán defender todavía!…”. Tampoco olvidaré las encendidas palabras de Camilo Cienfuegos aquella noche, cuando a varias decenas de metros bazucas y ametralladoras de origen norteamericano, en manos contrarrevolucionarias, apuntaban hacia la terraza donde estábamos parados. Obama había nacido en agosto de 1961, como él mismo explicó. Más de medio siglo transcurriría desde aquel momento.

Veamos sin embargo cómo piensa hoy nuestro ilustre visitante:

“Vine aquí para dejar atrás los últimos vestigios de la guerra fría en las Américas. Vine aquí extendiendo la mano de amistad al pueblo cubano”.

De inmediato un diluvio de conceptos, enteramente novedosos para la mayoría de nosotros:

“Ambos vivimos en un nuevo mundo colonizado por europeos”. Prosiguió el Presidente norteamericano. “Cuba, al igual que Estados Unidos, fue constituida por esclavos traídos de África; al igual que Estados Unidos, el pueblo cubano tiene herencias en esclavos y esclavistas”.

Las poblaciones nativas no existen para nada en la mente de Obama. Tampoco dice que la discriminación racial fue barrida por la Revolución; que el retiro y el salario de todos los cubanos fueron decretados por esta antes de que el señor Barack Obama cumpliera 10 años. La odiosa costumbre burguesa y racista de contratar esbirros para que los ciudadanos negros fuesen expulsados de centros de recreación fue barrida por la Revolución Cubana. Esta pasaría a la historia por la batalla que libró en Angola contra el apartheid, poniendo fin a la presencia de armas nucleares en un continente de más de mil millones de habitantes. No era ese el objetivo de nuestra solidaridad, sino ayudar a los pueblos de Angola, Mozambique, Guinea Bissau y otros del dominio colonial fascista de Portugal.

En 1961, apenas un año y tres meses después del Triunfo de la Revolución, una fuerza mercenaria con cañones e infantería blindada, equipada con aviones, fue entrenada y acompañada por buques de guerra y portaviones de Estados Unidos, atacando por sorpresa a nuestro país. Nada podrá justificar aquel alevoso ataque que costó a nuestro país cientos de bajas entre muertos y heridos. De la brigada de asalto proyanki, en ninguna parte consta que se hubiese podido evacuar un solo mercenario. Aviones yankis de combate fueron presentados ante Naciones Unidas como equipos cubanos sublevados.

Es de sobra conocida la experiencia militar y el poderío de ese país. En África creyeron igualmente que la Cuba revolucionaria sería puesta fácilmente fuera de combate. El ataque por el Sur de Angola por parte de las brigadas motorizadas de Sudáfrica racista los lleva hasta las proximidades de Luanda, la capital de este país. Ahí se inicia una lucha que se prolongó no menos de 15 años. No hablaría siquiera de esto, a menos que tuviera el deber elemental de responder al discurso de Obama en el Gran Teatro de La Habana Alicia Alonso.

No intentaré tampoco dar detalles, solo enfatizar que allí se escribió una página honrosa de la lucha por la liberación del ser humano. De cierta forma yo deseaba que la conducta de Obama fuese correcta. Su origen humilde y su inteligencia natural eran evidentes. Mandela estaba preso de por vida y se había convertido en un gigante de la lucha por la dignidad humana. Un día llegó a mis manos una copia del libro en que se narra parte de la vida de Mandela y ¡oh, sorpresa!: estaba prologado por Barack Obama. Lo ojeé rápidamente. Era increíble el tamaño de la minúscula letra de Mandela precisando datos. Vale la pena haber conocido hombres como aquel.

Sobre el episodio de Sudáfrica debo señalar otra experiencia. Yo estaba realmente interesado en conocer más detalles sobre la forma en que los sudafricanos habían adquirido las armas nucleares. Solo tenía la información muy precisa de que no pasaban de 10 o 12 bombas. Una fuente segura sería el profesor e investigador Piero Gleijeses, quien había redactado el texto de “Misiones en conflicto: La Habana, Washington y África 1959-1976”; un trabajo excelente. Yo sabía que él era la fuente más segura de lo ocurrido y así se lo comuniqué; me respondió que él no había hablado más del asunto, porque en el texto había respondido a las preguntas del compañero Jorge Risquet, quien había sido embajador o colaborador cubano en Angola, muy amigo suyo. Localicé a Risquet; ya en otras importantes ocupaciones estaba terminando un curso del que le faltaban varias semanas. Esa tarea coincidió con un viaje bastante reciente de Piero a nuestro país; le había advertido a este que Risquet tenía ya algunos años y su salud no era óptima. A los pocos días ocurrió lo que yo temía. Risquet empeoró y falleció. Cuando Piero llegó no había nada que hacer excepto promesas, pero ya yo había logrado información sobre lo que se relacionaba con esa arma y la ayuda que Sudáfrica racista había recibido de Reagan e Israel.

No sé qué tendrá que decir ahora Obama sobre esta historia. Ignoro qué sabía o no, aunque es muy dudoso que no supiera absolutamente nada. Mi modesta sugerencia es que reflexione y no trate ahora de elaborar teorías sobre la política cubana.

Hay una cuestión importante:

Obama pronunció un discurso en el que utiliza las palabras más almibaradas para expresar: “Es hora ya de olvidarnos del pasado, dejemos el pasado, miremos el futuro, mirémoslo juntos, un futuro de esperanza. Y no va a ser fácil, va a haber retos, y a esos vamos a darle tiempo; pero mi estadía aquí me da más esperanzas de lo que podemos hacer juntos como amigos, como familia, como vecinos, juntos”.

Se supone que cada uno de nosotros corría el riesgo de un infarto al escuchar estas palabras del Presidente de Estados Unidos. Tras un bloqueo despiadado que ha durado ya casi 60 años, ¿y los que han muerto en los ataques mercenarios a barcos y puertos cubanos, un avión de línea repleto de pasajeros hecho estallar en pleno vuelo, invasiones mercenarias, múltiples actos de violencia y de fuerza?

Nadie se haga la ilusión de que el pueblo de este noble y abnegado país renunciará a la gloria y los derechos, y a la riqueza espiritual que ha ganado con el desarrollo de la educación, la ciencia y la cultura.

Advierto además que somos capaces de producir los alimentos y las riquezas materiales que necesitamos con el esfuerzo y la inteligencia de nuestro pueblo. No necesitamos que el imperio nos regale nada. Nuestros esfuerzos serán legales y pacíficos, porque es nuestro compromiso con la paz y la fraternidad de todos los seres humanos que vivimos en este planeta.

Fidel Castro Ruz

Marzo 27 de 2016

10 y 25 p.m.

Carta de un joven cubano al presidente de los Estados Unidos Barack Obama.

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22 de Marzo de 2016.
La Habana, Cuba

Sr. Presidente:

Hace apenas unas horas, tuve la oportunidad de escuchar su discurso de manera íntegra por nuestros canales de televisión nacional, y debo reconocer, que son precisamente sus palabras las que motivaron esta carta que ahora, luego de reflexionar sobre lo que ha dicho, me dispongo a escribirle.

Le hablo desde el respeto que siente un joven cubano, por un hombre que ha sido capaz de cambiar la historia de su país, en cuanto a política exterior hacia Cuba se trata, ese será un mérito indeleble durante toda su vida, y lo mejor, es que será un mérito alcanzado multilateralmente.

Me complace mucho que esta nueva etapa, se esté abriendo en nuestros países cuando en Cuba, aún contamos con la Dirección Histórica de la Revolución, pues debería saber, que de no ser así, este proceso sería mucho más complicado para Estados Unidos, pues los cubanos seríamos aún más recelosos.

Quisiera referirme a algunos aspectos del discurso que usted pronunciara hace pocos momentos en el Gran Teatro de la Habana “Alicia Alonso”:

El pueblo de Cuba, ha marcado siempre una diferencia con el resto del mundo en el tratamiento de sus enemigos, el fragmento del poema Martiano que usted mencionaba es prueba de ello, pero también lo es la conducta del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, de nuestro General de Ejército Raúl Castro Ruz, del Guerrillero Heroico Ernesto Che Guevara y del inmortal Señor de la Vanguardia Camilo Cienfuegos Gorriarán, quienes brindaron atención médica, respetaron moral y físicamente a los oficiales y soldados del ejército del dictador Fulgencio Batista, durante la guerra que condujo al triunfo Revolucionario, por lo tanto, no es una conducta nueva en Cuba el respeto a sus contrarios, sino que es una característica natural de nuestro pueblo.

Veo con beneplácito que usted, luego de más de medio siglo de férreas contradicciones, exprese hoy en mi país, que la gobernabilidad de Cuba, es un asunto de Cuba y que Estados Unidos nada tiene que hacer al respecto, y espero que no sean solo palabras y que los fondos de su Congreso, destinado a la subversión interna en la Isla, dejen de ser aprobados, que la NED y la USAID, dejen de promover programas contra la independencia y autodeterminación de Cuba y permitan realmente, que la voluntad del pueblo cubano imponga los cambios que necesitamos y en los que – por demás – ya estamos inmersos.

Su historia personal, su padre emigrante, su madre de pocos recursos y su posición actual, es indiscutiblemente una muestra de su sacrificio personal, de su voluntad de salir adelante, pero tristemente, no es la historia de la mayoría de los hombres que como usted han crecido en Estados Unidos. Yo, en lo personal, conozco muchos más hombres negros asesinados en Estados Unidos, que inmersos – de forma triunfante – en la política de su país.

Cuba es una nación de oportunidades iguales, sin exclusiones sociales, y que como bien usted ha señalado, permite y fomenta una educación igual para niños y niñas, no importa el color de su piel, o la religión e ideología de sus padres, por lo tanto, nuestros niños pueden construir un futuro con las mismas posibilidades y también el esfuerzo individual será determinante en la consecución de sus objetivos, la diferencia está en que la colectividad, la sociedad, fomenta de igual forma estas conductas y respaldas las políticas estatales al respecto.

Usted mencionaba el fin de la Guerra Fría, pero me preocupa que la existencia de naciones socialistas o progresistas en América Latina, se conviertan en el nuevo “bloque” de contradicciones, el caso de Venezuela es uno de los asuntos que ejemplifican esto que menciono y siento que Estados Unidos podría cometer el error de enterrar esa macabra etapa histórica y hacer nacer una nueva, con las mismas intenciones, pero con diferentes o mutados métodos, lo que sería nefasto para nuestros pueblos.

Quiero expresarle desde mi juventud, que considero a mi tierra como un país de Democracia, un país dónde los obreros no solo tienen voz y voto, sino que representan la mayoría y hacia ellos van dirigida las políticas de la Revolución, porque son los obreros, los campesinos, y nosotros los jóvenes el objetivo principal de la política cubana, del desarrollo social, económico y cultural, y vivo además de seguro, plenamente orgulloso de esto.

Usted mencionó que nuestras potencialidades están en nuestra capacidad de creación y estoy de acuerdo, y también mencionó nuestra capacidad de conmover al mundo, y ahí quería hacer un breve alto. Cuba no solo conmueve al mundo, sino que ha sido capaz de movilizarlo desde 1959, y es esa movilización, precisamente la que ha hecho que usted esté cambiando su política exterior hacia nuestro país, porque los pueblos se han aliado a Cuba, los gobernantes de América Latina han cambiado y Estados Unidos fue quedándose solo poco a poco.

Sabemos que nuestra sociedad es imperfecta, que debemos trabajar en aspectos que usted ha señalado y en otros muchos que usted ni imagina, precisamente porque somos una sociedad perfectible, pero tenemos cosas Sr. Presidente, que brillan por encima de nuestros defectos, y como también dijo José Martí: “El sol quema con la misma luz con que calienta. El sol tiene manchas. Los desagradecidos no hablan más que de las manchas. Los agradecidos hablan de la luz.”

Usted hace continua referencia a la necesidad de dejar el pasado. Cuba no puede olvidar el pasado, porque el pasado no es un lastre, es un recuerdo, es un impulso y es nuestra esencia. Cuba puede en virtud del futuro, sentarse en cualquier mesa a hablar de cualquier tema, pero los interlocutores deben ser hombres buenos, aún cuando sean de ideologías distintas, no pueden ser hombres sin decoro, sin honor y sin orgullo patrio, los cubanos, precisamente por la historia, no hablamos con mercenarios o apátridas que dan la espalda a su pueblo en virtud de un interés personal. La individualidad es respetada en mi patria, pero como aprendí desde niño: Los intereses colectivos, están por encima de los intereses personales.

Quiero concluir, agradeciendo una vez más su visita, su honestidad y la simpatía mostrada a nuestro pueblo, pero sería deshonesto conmigo si dejo de incluir en estas letras, mi valoración sobre una frase suya dirigida al General de Ejército cuando dijo: “No necesita tener miedo a una amenaza de Estados Unidos”. Sr. Presidente Barack Obama, Cuba no ha tenido ni tiene ningún miedo, la Revolución ha enfrentado las agresiones de su país durante siglos sin cobardía, hoy encaramos la convivencia pacífica con respeto y diplomacia, pero el futuro no nos asusta, Estados Unidos, no nos da miedo, a fin de cuentas éste sigue siendo un pueblo de Patria o Muerte.

Reciba un cordial saludo de éste joven cubano.

Julio Alejandro Gómez Pereda.
Autor del blog: www.palabrasentreelcafe.wordpress.com

¿Qué es el Proyecto Septiembre y quién financia la ocupación ilegal de las Iglesias en Cuba?

Proyecto Septiembre

Por: Percy Francisco Alvarado Godoy / Descubriendo Verdades

Grupos contrarrevolucionarios radicados en el exterior continúan orientado a sus grupúsculos dentro de Cuba con respecto a la ocupación de centros eclesiásticos con vistas a deslucir la venidera visita del Papa Francisco I. Para ello, han usado, dentro de varios de ellos, al llamado Partido Republicano de Cuba (PRC), con “experiencia” en estos shows mediáticos y provocaciones en ocasión de la visita del anterior pontífice Benedicto XVI en el año 2012.

En este trabajo pondremos al desnudo quiénes son los responsables directos de estas convocatorias, las cuales forman parte de un enorme plan desestabilizador denominado “Proyecto Septiembre” por sus propios organizadores: la Fundación Nacional Cubano-Americana (FNCA) y la Gran Logia de Cuba en el Exilio, entre otros.

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Los nuevos desatinos de un di$idente anticubano: Antonio González Rodiles

Rodiles, un di$idente anticubano

Por: Julio Alejandro Gómez Pereda / Palabras entre el café

Primero: llama particularmente mi atención que la foto que aparezca encabezando éste artículo, sea la de Rodiles y su esposa, como “representantes” del Foro por los Derechos y Libertades, teniendo en cuenta que no son solo ellos, los “disidentes” que lo integran, aunque se hace bastante evidente, que existe, incluso para Miami una clara y abierta subordinación del resto de los “grupos” asociados a este “foro” hacia Rodiles y su esposa.

Segundo: Los términos en los que Rodiles (porque queda claro que el artículo es de su autoría) se dirige a Obama, son bastante pálidos, siendo ilógico que no asista al evento al cual los han invitado por razones como las que expone, pues, si hubiese dicho más, quizá se hubiera podido hacer un esfuerzo por entender, pero al parecer, Rodiles y sus “amigos” tienen temor de ser demasiado enérgicos contra Barack Obama, quizá respondiendo a un instinto natural de preservación, pues si la guerra es abierta, no podrían encontrar mucha ayuda económica fuera de la administración norteamericana actual.

Tercero: Los argumentos dados, no solamente son tímidos y mediocres, sino que están desajustados del propio discurso norteamericano, pues debemos recordar que el propio Obama y Kerry (ahora en la Habana) han expuesto su intención de “democratizar Cuba” y de continuar el apoyo a lo que ellos llaman “sociedad civil independiente”, de la cual Rodiles y sus subordinados gustan considerarse parte.

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